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Las 12 reglas de JBP

Hace un tiempo una chica escribió algo como lo siguiente: "Tanto critican a Marie Kondo que me entró curiosidad por saber más de ella". Le respondí con lo mismo, pero cambiando el nombre a JBP "Tanto critican a Jordan Peterson que me entró curiosidad por saber más de él". No se lo tomó bien. Su respuesta fue simplemente "Fuck you".

No alcancé a capturar la pantalla cuando la autora borró el post y todas las respuestas asociadas. Así que, ahora de verdad sentí curiosidad por JBP y me hice de su libro, para muchos "polémico", pero luego de leerlo no tiene más que sentido común. Nada del otro mundo, y lo "polémico" más que nada es porque la caja de resonancia de los medios es "confórmate, consume y obedece". Cualquier intento de pensar un poco es "polémico".

Pero pasando a la materia; el libro de JBP es "12 Reglas para vivir", con el subtítulo "un antídoto al caos".

En resumen, lo importante en la vida es el proceso sobre los resultados. Si te enfocas en los resultados dependes de factores externos que no controlas. Si te enfocas en el proceso serás cada vez mejor, y eso será constructivo en tu vida. ¿Polémico? Para nada, es lo mismo que vienen diciendo los filósofos estóicos desde antes de Cristo.

Una cosa que quizás pueda chocar con la gente que habita en las redes sociales, es que las jerarquías son inevitables. No todos somos iguales y siempre habrá alguien mejor que otro para cualquier cosa a la que le demos valor. Por eso debemos buscar algo en lo que somos buenos y dedicarnos a ello (proceso).

Cualquier jerarquía engendra ganadores y perdedores. Los ganadores, obviamente, tienen más probabilidades de justificar la jerarquía y los perdedores, de criticarla. Pero 1) la búsqueda colectiva de cualquier objetivo valorado produce una jerarquía (puesto que a algunos les irá mejor y a otros peor, sea lo que sea lo que se busque) y 2) es la búsqueda de objetivos lo que en gran parte otorga a la vida su significado fundamental.
La igualdad absoluta requeriría, pues, el sacrificio del propio valor y entonces no habría nada por lo que mereciera la pena vivir.

De verdad es un libro interesante porque ordena las ideas en una forma fácil de leer. En un par de días lo tienes terminado, y de verdad sirve mucho para poner las cosas en perspectiva. Sobre todo cuando aún no tienes bien ordenadas las cosas en tu vida (empezando por tu habitación).

Seguro la lista de reglas las puedes encontrar con buscar un poco, así que prefiero dejar acá lo que me pareció interesante.

A continuación algunas notas que extraje a medida que lo iba leyendo. Advertencia, es un texto largo:

Notas.

  • En la vida se crece más con el sufrimiento que con la felicidad.
  • Sobre las "construcciones sociales", o porqué los humanos podemos construir civilizaciones avanzadas: Las personas que viven bajo el mismo código se predicen mutuamente. Actúan de tal forma que reproducen los deseos y expectativas de los demás. Pueden cooperar. [...] "Así es la vida. Construimos estructuras para vivir. Construimos familias, Estados y países. Sintetizamos los principios sobre los que reposan esas estructuras y formulamos sistemas de creencias. En un principio ocupamos esas estructuras y creencias como Adán y Eva en el paraíso, pero el triunfo hace que nos confiemos" [...] Si un padre disciplina de manera conveniente a su hijo, obviamente interfiere con su libertad, sobre todo en lo inmediato. Establece unos límites en la expresión voluntaria del Ser de su hijo, obligándolo a ocupar su lugar como un miembro socializado del mundo.
  • Responsabilidad individual vs auto-victimización como moneda: Todos tenemos que asumir la máxima responsabilidad posible a nivel individual, de la sociedad y del mundo. Todos tenemos que decir la verdad, arreglar lo que está deteriorado y destruir y recrear lo que se ha quedado desfasado.
  • Mark Twain dijo en una ocasión: «Lo que nos mete en problemas no es lo que no sabemos, sino lo que creemos que sabemos, pero no sabemos».
  • Sobre la comunicación no verbal: El estado de ánimo afecta tu postura, pero también pasa al revés: la postura afecta al estado de ánimo. Anda con la cabeza bien alta y mira al frente con franqueza. Atrévete a ser un peligro. [...] Actúa de tal forma que la tragedia de la existencia no te amargue ni te corrompa. Esa es la esencia de la regla 1, «Enderézate y mantén los hombros hacia atrás»: enfréntate de forma voluntaria a la incertidumbre del mundo y hazlo con fe y valor.
  • Sobre la crianza. Ser padres-padres en lugar de intentar ser amigos del hijo: Es mucho mejor para los Seres que dependen de ti que los vuelvas competentes que no que los protejas. [...] Si se nos sobreprotege, fracasaremos cuando surja algo peligroso, inesperado y cargado de oportunidades, tal y como acabará ocurriendo de forma inevitable. [...] Este tipo de sobreprotección es la pesadilla de la familia edípica de Freud, algo que estamos convirtiendo rápidamente en política social.
  • Sobre los espacios seguros, la creación de burbujas para proteger al hijo en lugar de enseñarles a enfrentar al mundo: "E incluso si existiera la posibilidad de desterrar para siempre todo lo que representa algún tipo de amenaza, todo lo peligroso (y, consecuentemente, todo lo que implica desafío e interés), eso tan solo conduciría a la aparición de otro peligro: el infantilismo humano permanente y la inutilidad absoluta." [...] "En resumen, la verdadera cuestión a nivel moral no es cómo proteger totalmente a los niños de los sinsabores y el fracaso de tal forma que nunca sufran ni miedo ni dolor, sino, por el contrario, cómo maximizar el aprendizaje para que puedan extraer un conocimiento útil con un coste mínimo."
  • Ser cada día mejor: Hay que fortalecerse, así que empieza contigo. Cuídate. Define quién eres. Refina tu personalidad. Elige tu destino y expresa tu Ser. Como el gran filósofo alemán del siglo XIX Friedrich Nietzsche observó tan brillantemente: «Quien tiene un porqué para vivir encontrará casi siempre el cómo».
  • La historia está para aprender de ella. No para borrarla o seleccionar sólo lo que nos suena bonito: La gente crea su propio mundo con las herramientas que tiene a su alcance y unas herramientas defectuosas producen resultados defectuosos. El uso repetido de las mismas herramientas defectuosas produce los mismos resultados defectuosos. Es así como aquellos que no han sacado ninguna lección del pasado quedan condenados a repetirlo. [...] El pasado nos parece algo fijo, pero no lo es, al menos no en un sentido psicológico importante. El pasado contiene muchísimas cosas, al fin y al cabo, y la forma en la que lo organizamos puede verse sujeta a revisiones drásticas. [...] Una sociedad que olvida no puede sobrevivir.
  • Sobre lo complejo que es ayudar a la gente necesitada: Puede que se me objete: «No hay nada malo en ver lo mejor que tiene cada persona. La virtud más elevada es el deseo de ayudar». Pero no todo el mundo que fracasa es una víctima y no todo el mundo que está en el fondo quiere subir, aunque muchos sí quieren y muchos, de hecho, lo consiguen.
  • Sobre hacerse el héroe intentando corregir las malas decisiones de otros: Es algo bueno, no egoísta, elegir a gente que es buena para ti. Es adecuado y digno de elogio relacionarse con personas cuyas vidas mejorarían si vieran que la tuya está mejorando.
  • Cuando las mujeres pierden el poder que tuvieron en la juventud: Hasta la actriz más espectacular de Hollywood acaba convirtiéndose en la Reina Malvada, embarcada en una eterna búsqueda paranoica de Blancanie.
  • No te compares con otro, compárate con quien eras antes. Ten cuidado cuando te compares con los demás, puesto que una vez que eres un adulto, eres un ser singular.
  • De donde estás a la meta es más importante la dirección que la velocidad de avance. El presente siempre tiene fallos, pero puede que no sea tan importante dónde empiezas como la dirección a la que te diriges.
  • Sobre poner las cosas en perspectiva, el árbol vs el bosque: Cuando fracasas en algo en lo que te has enfocado. "Puesto que has ignorado tantas cosas, hay un montón de posibilidades diseminadas allí donde no has mirado".
  • Otra vez sobre poner las cosas en perspectiva: la vida no tiene el problema, lo tienes tú. Darte cuenta de eso al menos te deja varias opciones. Si la vida no te va bien, quizá es tu conocimiento lo que resulta insuficiente y no la vida como tal.
  • De nuevo, sobre ver lo que aún no vemos: Las limitaciones de todas nuestras percepciones de las cosas y de nosotros mismos se manifiestan cuando deja de funcionar algo en lo que normalmente nos apoyamos dentro de nuestro mundo simplificado. Entonces, el mundo más complejo que siempre había estado ahí, invisible y convenientemente ignorado, hace acto de aparición. Y es entonces cuando el jardín amurallado en el que vivimos de forma ideal revela sus serpientes ocultas, que siempre habían estado allí.
  • «¿Qué me molesta?», «¿Es algo que podría arreglar?» y «¿Estaría verdaderamente dispuesto a arreglarlo?». Haz solo aquello de lo que puedas hablar con orgullo.
  • Después de fijar tus metas: Ahora ya no te importa tanto lo que hagan los demás, porque tienes muchísimo trabajo por delante.
  • Ocúpate de lo de hoy, pero ten como objetivo el bien supremo. [...] Aquí hay algo que puedes probar: deja de hacer las cosas que sabes que están mal. Empieza hoy mismo.
  • A veces es necesario sacrificar algo en el presente para algo mucho mejor en el futuro: Aquellos entre nosotros que triunfan son los que negocian con el futuro.
  • Empezar con poco. Partamos de una idea inicial muy sencilla: no habría que poner más normas de las necesarias, o dicho con otras palabras, las malas leyes hacen que se respete menos las que son buenas. [...] La primera: limita las reglas. La segunda: utiliza la menor fuerza necesaria para aplicarlas.
  • Sobre los padres separados o madres solteras: Los progenitores deberían ser dos. Criar a niños es algo que exige muchos esfuerzos y resulta agotador. [...] La obligación primordial de los padres es conseguir que sus hijos resulten socialmente deseables, algo que les proporcionará oportunidades, amor propio y seguridad.
  • Antes de criticar a alguien, asegúrate de tener tu vida en perfecto orden. [...] Si actúas de forma recta, tus acciones te permitirán estar psicológicamente integrado tanto hoy como mañana y también a medida que avances hacia el futuro, mientras sacas provecho, al mismo tiempo que tu familia y todo el mundo que te rodea.
  • Sobre el cristianismo: La sociedad cristiana al menos reconocía que echar esclavos a unos leones hambrientos para entretener al populacho estaba mal, aunque siguieran existiendo muchas prácticas bárbaras. Se opuso a los infanticidios, a la prostitución y al principio de que los poderosos llevaban la razón. Insistió en que las mujeres valían lo mismo que los hombres, aunque todavía tenemos que encontrar la forma de que esa insistencia se manifieste políticamente. Exigió que incluso los enemigos de una sociedad tenían que ser considerados como humanos.
  • Sobre la necesidad de que existan reglas: Un largo periodo de falta de libertad —de adhesión a una estructura interpretativa particular— es necesario para que se desarrolle una mente libre. El dogma cristiano proporcionó esa falta de libertad. Pero ese dogma está muerto, al menos para la mente moderna occidental. Se extinguió junto a Dios. Sin embargo, lo que siguió a su cadáver —y esto resulta de capital importancia— fue algo todavía más muerto, algo que nunca llegó a estar vivo, ni siquiera en el pasado: el nihilismo, así como una propensión igual de peligrosa a las nuevas ideas utópicas y totalizadoras. Fue después de la muerte de Dios que los grandes horrores colectivos del comunismo y el fascismo se desataron, tal y como Dostoievski y Nietzsche habían predicho que ocurriría.
  • Sobre el socialismo: El socialismo que poco después se convirtió para mí en una interesante alternativa acabó resultando igual de inane. Con el tiempo llegué a entender, gracias al gran George Orwell, que una gran parte de ese pensamiento basaba su motivación en el odio a los ricos y a los triunfadores más que en un verdadero interés por los pobres. Además, los socialistas acababan resultando más intrínsecamente capitalistas que los propios capitalistas. Creían en el dinero con la misma fuerza, tan solo pensaban que, si fueran otros los que lo tuvieran, los problemas que asolaban a la humanidad desaparecerían. Algo así es simplemente falso.
  • Sobre el socialismo ruso: El sistema soviético nunca habría podido sobrevivir sin tiranía y trabajos forzados, que las semillas de sus peores excesos se habían sembrado sin ningún género de dudas en la época de Lenin (a quien los comunistas occidentales seguían exaltando) y que se apoyaba en interminables mentiras, tanto individuales como públicas.
  • Sobre la mentira, la verdad, la post-verdad y el discurso políticamente correcto: Aceptar la verdad es un sacrificio, y si has estado rechazándola durante mucho tiempo, entonces has acumulado una deuda enorme en lo que se refiere a sacrificios. [...] Ver lo que tenemos delante de los ojos, con valentía, y aprender de ello, incluso si parece horrible, incluso si el horror de verlo hiere nuestra consciencia y nos deja medio ciegos. El acto de ver es particularmente importante cuando sirve para desafiar lo que sabemos, aquello en lo que confiamos, cuando nos ofusca y nos desestabiliza. [...] Ve la verdad. Di la verdad. La verdad no se manifestará en forma de opiniones en boca de otros, puesto que la verdad no es ni una sucesión de eslóganes ni una ideología. Será, por el contrario, algo personal. [...] Las palabras valientes y verdaderas harán que tu realidad sea simple, inmaculada, bien definida y habitable. [...] A la hora de hablar, exprésate con precisión.
  • No les enseñamos a nuestros hijos que la Tierra es plana. Tampoco deberíamos enseñarles teorías sustentadas en la ideología y carentes de respaldo acerca de la naturaleza de los hombres y las mujeres, o de la naturaleza de la jerarquía.
  • Sobre analizar los resultados con honestidad: a) «¿Ha ocurrido lo que quería? No. Entonces, o bien mi objetivo o bien mi estrategia no eran adecuados. Me quedan todavía cosas por aprender». Esa es la voz de la autenticidad. [...] b) «¿Ha ocurrido lo que quería? No. Entonces, el mundo es injusto, y la gente, celosa y demasiado estúpida como para comprender. Es culpa de algo o de alguien». Esa es la voz de lo inauténtico. [...] Cuando las cosas se derrumban y el caos vuelve a aparecer, podemos darle forma y volver a establecer el orden mediante la palabra. Si hablamos con cuidado y de forma precisa, podemos resolver las cosas y dejarlas en el lugar que les corresponde, y después fijarnos un nuevo objetivo y dirigirnos hacia él, a menudo de forma colectiva si negociamos, si alcanzamos un consenso.
  • Sobre dialogar: Cuando participas en una auténtica conversación, escuchas y hablas, pero sobre todo escuchas. Y escuchar significa prestar atención. Es increíble lo que las personas te cuentan cuando eres capaz de escuchar. A veces, si escuchas a alguien, puede que incluso te cuente qué problema tiene. Puede que incluso te cuenten cómo piensan resolverlo. Y, en ocasiones, todo eso te sirve para arreglar algún problema que tienes. [...] Después de todo, lo que sabes ya lo sabes y, a menos que tu vida sea perfecta, no te basta. [...] Esa era la razón de que la sacerdotisa del oráculo del Delfos, en la Antigua Grecia, tuviese en tan alta estima a Sócrates, que siempre buscaba la verdad. Lo describió como el hombre vivo más sabio, porque sabía que lo que sabía no era nada. [...] Da por hecho que la persona a la que escuchas puede saber algo que tú no sabes.
  • Sobre el sentido del humor y la camaradería en el género masculino: Tienes que conseguir estar al nivel o, de lo contrario, arriesgarte a sufrir una dura humillación, pero no hay nada más gratificante que conseguir superar la historia, el chiste, el insulto o el improperio que ha soltado el último gracioso. Tan solo hay una regla que vale: no aburras [...] Los obreros son a menudo extremadamente divertidos, de forma cáustica, mordaz e hiriente, algo que ya mencioné en la regla 9. Están todo el rato incordiándose, en parte por diversión, en parte para marcar puntos en la eterna batalla de dominación que disputan, pero también en parte para ver qué hace el otro cuando se lo somete a algún tipo de estrés social. Forma parte del proceso de evaluación del carácter y también de la camaradería. [...] Los hombres se imponen entre sí un código de comportamiento cuando trabajan juntos. Haz tu trabajo. Carga con lo que te toca. Mantente despierto y presta atención. No lloriquees ni seas picajoso. Defiende a tus amigos. No seas un pelota ni un chivato. No te conviertas en esclavo de reglas estúpidas. Y, en las palabras inmortales de Arnold Schwarzenegger, no seas una nenaza. No seas dependiente. Para nada. Nunca. Y punto. Las provocaciones que forman parte de la aceptación en una cuadrilla de obreros son una prueba: ¿eres duro, divertido, competente y fiable? Si no, lárgate. Así de simple. No tenemos ninguna necesidad de tenerte lástima.
  • Sobre cuidar lo que te rodea: Después de todo, las cosas que viven mueren cuando no se les presta atención. Vivir significa realizar una labor constante de mantenimiento.
  • Sobre fijarse en lo que dicen vs lo que hacen: si no puedes entender por qué alguien hizo algo, fíjate en las consecuencias e infiere la motivación.
  • La gente no lee tu mente. Si quieres algo, dilo: Nadie cuenta con una línea directa conectada a tus deseos y necesidades, ni siquiera tú. Si intentas determinar exactamente lo que quieres, puede que descubras que es más difícil de lo que piensas. Quien te oprime probablemente no es más sabio que tú, sobre todo acerca de tu persona. Mejor dile de manera directa lo que preferirías, una vez que lo hayas identificado. Formula una petición lo más pequeña y razonable posible, pero asegúrate de que, si se cumple, estarás satisfecho. De esta forma vas a la discusión con una solución en vez de únicamente con un problema.
  • Es natural y sano que nos niños se arriesguen y compitan: Cuando los chicos se dedicaban a derrapar, también estaban probando los límites de sus coches, su habilidad como conductores, así como su capacidad de control en una situación fuera de control.
  • Divide y vencerás: «A cada día le basta su desgracia» (Mateo 6:34). A menudo se interpreta como «vive en el presente, no te preocupes por el mañana». Pero no es eso lo que quiere decir. Ordena las cosas que puedes controlar. Arregla aquello que parezca defectuoso y mejora las cosas que ya están bien. Quizá, si vas con cuidado, puedas apañártelas.
  • Sobre las discusiones de pareja: Lo único que consigues es llevar la razón, mientras que a la otra persona le toca estar equivocada, es decir, derrotada y equivocada. Haz eso diez mil veces y tu matrimonio se habrá acabado (o desearás que lo esté).


En el capítulo final, a modo de conclusión, JBP comenta de algunas preguntas que el mismo se hacía, y luego las respuestas que obtuvo en momentos de inspiración:

  • «¿En qué me he equivocado y qué puedo hacer ahora para arreglar por lo menos un poco las cosas?». Pero tu corazón tiene que estar abierto a la terrible verdad. Tienes que mostrarte receptivo a aquello que no quieres escuchar.
  • «¿Qué debo hacer mañana?». Enseguida vino la respuesta: «El mayor bien posible en el tiempo más corto».
  • «¿Qué debo hacer con mi vida? Ten como objetivo el paraíso y concéntrate en el día de hoy».
  • Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. (Mateo 6:28-33) ¿Qué significa todo esto? Oriéntate correctamente. Entonces, y solo entonces, concéntrate en el día de hoy.
  • «¿Qué debo hacer con la muerte de mi hijo? Abrazar a mis otros seres queridos y curar su dolor». Es necesario ser fuerte ante la muerte, porque la muerte es intrínseca a la vida. Por este motivo les digo a mis estudiantes: procurad ser la persona en la que todo el mundo, en el funeral de vuestro padre, pueda encontrar apoyo en su dolor y tristeza. He aquí una ambición noble y valiosa: la fuerza ante la adversidad. Y es algo muy diferente a desear una vida exenta de problemas.




racuna • 2019 Aug 22

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