Forgot Password

Not-OK..toberfest

En Chile se viene haciendo un clon del Oktoberfest alemán en Malloco (un pueblo cercano a la capital), y que a su vez fue clonado en distintas otras ciudades para bien o para mal.

La iniciativa original chilensis que ya lleva 14 años, va cada vez de mal en peor.

Tiempos Antiguos

Recuerdo haber asistido la primera vez al Oktoberfest 2008, en esa época la entrada costaba $3500 (USD 5 aprox). Que incluía algún souvenir y un folleto con los expositores, estilos de cerveza y algún otro dato. La idea original era convertir el evento en un fomento de la tradición alemana, a su vez los distintos expositores enseñaban cómo hacer cerveza, vendían equipos, cursos y también se podía aprender a maridar o hacer degustaciones de cerveza artesanal.

Es decir, como un evento de vinos (donde vas a aprender), pero con cervezas.

Decadencia

Con el tiempo, la idea de incentivar el aprendizaje se fue diluyendo y terminó en un espacio al aire libre donde la gente sólo va a emborracharse con la excusa de beber cerveza artesanal. Los organizadores lo vieron como una oportunidad de ganar más dinero: cada vez la entrada se hizo más cara, y a medida que los borrachos se hacían más molestos comenzaron las prohibiciones: no vasos ni botellas de vidrio, sólo de plástico o de aluminio. Ahora no sólo evitaban peleas peligrosas con vasos o botellas quebradas (algo bueno), sino que ya no podrías llevar un growler (botellón de 1.9l) ni comprar botellas para beber en casa. Algo malo.

Además, en el plástico y el aluminio se pierde mucha espuma, algo que es muy importante a la hora de degustar una cerveza.

Pero no termina ahí, para ganar aún más dinero, se prohíbe el ingreso de comida. ¿Qué tienen de comer en el interior? cosas caras, de mala calidad, poca variedad y todo con filas infinitas.

Este año.

Después de años sin asistir, decidí dar una vuelta para ver qué tal. La entrada estaba a $9000 (USD 13 aprox), sin ningún tipo de información de expositores. De estos, sólo algunos pocos vendían cervezas de calidad: Trog, Szot, Kross, Jabalí, El Burro, Beerserker. El resto todo eran cervezas saborizadas con piña, limón, chocolate, lúcuma, etc.

Es muy probable que haya olvidado algún otro expositor de calidad, pero solo un par más de los ya nombrados.

No habían puestos de insumos cerveceros. En minicervecería me dijeron hace más de 5 años que no asisten ya que les costaba más de 1 millón de pesos (USD 1500 aprox) el arriendo de un puesto (sin contar la logística y personal), y por lo general no hay interés de la gente en aprender, solo ir a emborracharse.

En cuanto a comida, tanto la variedad como en calidad daban mucho que desear, sin contar las filas para casi todo.

¿Algo bueno si quiera?

Si, Szot tenía una Hazy IPA muy buena. Trog, Jabalí y El burro también tenían buenas IPAs. No probé stouts (mi otro estilo favorito, porque hacía calor y quería algo más refrescante)

Conclusiones

Con la plata de la entrada se puede ir a un buen local a beber cerveza de calidad: sin filas, con buena comida y con un ambiente bastante más grato.

He ido a otras fiestas de cerveza en el resto del país y lamentablemente, las cervezas con saborizantes llegaron para quedarse. Buena la mía, en que ya aprendí a hacer mi propia cerveza.





racuna • 2018 Nov 05

Be the first to comment.